miércoles, 3 de diciembre de 2014

El último vestigio de la historia de Concepción





El Muro a un costado de la Iglesia y Convento de la Merced (hoy instalaciones del Colegio San Pedro Nolasco), en Castellón entre Maipú y Freire que data del siglo XVIII, fue parte del instituto literario de Concepción, el que a su vez fue origen del liceo de Hombres. Aquí nace la prensa en el sur de Chile, con la fundación del primer periodico de Concepción, el Faro del Bio Bio, en octubre de 1833.





miércoles, 27 de agosto de 2014

Y LA FOTOGRAFÍA ¿CÓMO ESTÁ?

En el mes de la fotografía, he aquí un devaneo personal con respecto a la imagen presente en la Región del Bío Bío. No soy crítico de arte, académico, ni autor de libros de fotografía, pero como reportero gráfico y periodista, estoy metido en este mundillo y tengo algo que decir…aunque puedo estar equivocado.


¿Qué es esta vaina? Así se titula una muestra fotográfica presente por estos días en la sala de exposiciones, a un costado de la Municipalidad de Concepción. Hice el ejercicio de ir, y al final, salí sin respuestas y con la misma pregunta ¿Qué es esta vaina?

Puede que ojos más expertos y ligados a las artes refuten mi punto de vista y gusto, ligado al fotoperiodismo, al documentalismo social y la prensa, pero personalmente me hago parte de la frase que el arte, y por consiguiente determinado concepto fotográfico tiene que “hacerte sentir algo”. Y al salir del subterráneo de la “muni”, no sentí nada.

Ese vacío, me llevó a formular la pregunta ¿Es buena la salud de la fotografía regional y local? En el marco del mes de la fotografía y que tiene en Concepción a una de sus sedes neurálgicas, cabe preguntarse por la llamada “buena salud” de esta disciplina, que a juicio de algunos medios.de comunicación es buena.

Mucho ruido y pocas nueces

Personalmente, creo que la exposición mencionada al principio, es fiel reflejo de lo que pasa en la escena fotográfica de la capital del Biobío. Existe, pero sin sustancia, como una sopa, con harto líquido y poca presa.

Está, siempre el colectivo Concepción Fotográfica, los íconos, invitados a hablar de fotografía a otras regiones y a Santiago obviamente. Está Fernando Melo, con su obsesión por el paisaje nocturno. Está también el colectivo la Quinta Pata, que no se qué estarán haciendo, pero que tiene buen personal y otros más y como esto no es un análisis, sino un desvarío personal, lo dejaré hasta ahí.

Y aquí viene el pero. Habiendo tanto que hacer, tanto que fotografiar, tanta inequidad social, tantos problemas y tanto barullo, a mi juicio, no hay un compromiso social de parte de la fotografía local. No he visto a nadie viajando o viviendo en la provincia de Arauco, retratando la calamitosa y permanente situación de pobreza y subdesarrollo de esa zona. Habrá alguien metido en Puerto Choque, en el Lago Lleu-Lleu, con cámara en mano y en el corazón, contando la historia de porqué pasa lo que pasa con el pueblo Mapuche? Ojalá.

Santiago es Chile dicen. No me gusta esa frase, pero en lo que aquí respecta, tiene que ver no con las condiciones, sino que con el ánimo de sus protagonistas. Allá está Fabián España, fotógrafo aysenino adoptado por Santiago, sin temor a perderse entre los cerros colorados del altiplano para plasmar la paupérrima situación del pueblo aymará. Y hay otros para los que no es necesario viajar mucho, porque saben que el estudio fotográfico está tomando un Transantiago rumbo a la periferia. Es el caso de Alejandro Olivares que, con los cojones bien puestos, porque hay que tener de verdad cojones para meterse donde él se metió, realizó un notable trabajo en los barrios limítrofes de la capital.

Ejemplos hay más, pero lo medular del asunto tiene dos aristas; uno, es que a 500 kilómetros al norte, hay gente haciendo cosas que son un aporte y la otra es que aquí, no todo lo que se hace es un aporte.

No es el mes de la fotografía en facebook, es el mes de la fotografía

Esta semana en Concepción, habrá talleres, visionado de portafolios, seminarios y charlas con motivo del mes de la fotografía. Pero si no hubiera sido por la gestión del Consejo de la Cultura, aquí no habría charlas, seminarios ni talleres. Un poco del fiel reflejo de la actitud del penquista, esperando que en Santiago se acuerden alguna vez que de Rancagua hacia el sur también se llama Chile.

Pero como quiera que sea, serán días para que profesionales y amateur estrujen una iniciativa que traerá a personajes de la primera división de la fotografía nacional. Y, ojalá sea también una instancia para que los “nuevos fotógrafos”, comprendan que una buena formación no es colgar fotos en Facebook y esperar que la mamá o los amigos les den un “me gusta”.

Instagram, Facebook o Flickr. La segunda, es la red social por excelencia en donde todos los días se pueden ver autodenominados “novatos” de la fotografía pidiendo consejos a los “pro”. Postura humilde y nada mal, excepto por el detalle que en corto tiempo las fotos de algunos de esos novatos van con marca de agua y dicen “juanito perez, fotógrafo”. Ni hablar de la especulación que esto produce en el mercado fotográfico profesional, para llevarlo a términos económicos.

Las firmas a un costado de las imágenes, evidencian que la llegada de smarphone y el acceso a cámaras réflex semi profesionales en el retail, “hacen de cualquier persona un fotógrafo”, en palabras de Joan Fontcuberta. El académico español, menciona también que muchas fotos ya no se hacen como testimonio de un hecho, lo que aleja a la fotografía de sus pilares fundacionales ligados a la verdad y la memoria. No importa ya su contenido, sino su circulación y el inscribir la presencia del sujeto, el “yo estaba allí”.

El aporte de la prensa

Y la prensa. Lo que tiene que decir la prensa, con respecto a ser un aporte a la fotografía local, lo dice su nombre. “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”, eso lo dijo George Orwell hace varias décadas atrás, sentencia que se vuelve más actual que nunca al mirar los diarios locales. Porque, personalmente, creo que hay que diferenciar entre fotografía periodística y fotografía de prensa

Salvo en acontecimientos trágicos o importantes, en que los medios locales si se desvelan por informar adecuadamente o en uno que otro intento por sacar a la luz temas incómodos para alguien, lo demás son relaciones públicas.

Temas redundantes, el ejercicio cotidiano de cambiar de orden los párrafos de los comunicados de prensa para que parezcan notas y páginas de información institucional, son algunos de los vicios periodísticos. Y por ello, la foto ha sido desplazada de su labor, la de captar la atención del lector, para pasar a ser un mero adorno y utilizada sólo como referencia dentro de la página del diario. Esa es la fotografía de prensa.

En el fotoperiodismo, periodismo gráfico o fotografía periodística, la imagen cuenta una historia, y como tal, debe ser actual, objetiva, debe contener elementos narrativos y también tiene que ser estética, es decir, conservar el rigor fotográfico tradicional. Temáticas permeables a la fotografía periodística existen, pero intentos pocos de parte de los medios. Al caer la mayoría de las veces en temas superfluos, en la cuña fácil del punto de prensa y a la información oficial, se le está quitando espacio a historias importantes, esas que se consiguen caminando cuadras y cuadras, esas que se consiguen buscándole la quinta pata al gato, esas que se consiguen con los pies metidos en el barro y en el agua.

En un medio escrito, hay dos formas de decir y de comunicar. Están los que comunican con palabras, los periodistas y editores y existen los que comunican con la imagen, ese es el reportero gráfico. Es un equipo; si uno de los dos atornilla al revés, entonces el diario sólo servirá al final para envolver pescado.

En décadas pasadas, Diario El Sur de Concepción, tenía por lo menos 7 reporteros gráficos, si mal no recuerdo y que me corrijan los que estuvieron allí. Hoy tiene 4, contando al editor. Con los periódicos de Santiago pasa algo similar. Evidencia esto la moda de prescindir de reporteros gráficos y periodistas y que los achaques de la era digital, no sólo hacen brotar fotógrafos por Facebook, sino que también, fotografía envasada; el frasco viene en la forma de agencias de noticias, empresas periodísticas y entidades privadas, todas tratan de colocar información e imágenes convenientes para ciertos grupos en los medios. Volvemos al principio, relaciones púbicas.

Al final de toda esta vuelta, el reducto de la fotografía periodística, la fotografía documental y la imagen como arte conceptual ya no está en los medios, ni menos en Facebook. Está en esos que encontraron la forma y el cómo contarnos sus historias. Está en los fotolibros de autor, está en esos que se llaman Tomas Munita, Fabián España, Alejandro Olivares y Zaida González, sólo por nombrar algunos. En el día de la fotografía del año 2017 o en el 2020, quiera el destino que haya más de esos, no sólo en Santiago, sino que también en Concepción.